La cuenta de horas
Dormiste ocho horas.
Saliste de vacaciones.
Y volviste exactamente,
con la misma sensación.
Y eso confunde,
porque según la cuenta,
hubo horas suficientes.
Entonces quizás el problema eres tú.
Pero lo que vacía,
no es el esfuerzo.
Es un esfuerzo que no tiene adentro,
nada que te toque.
Una hora de algo querido,
devuelve más que dos días vacíos.
