Días que buscan
Ayer era simple.
Rezabas, y había a quién.
Hoy las mismas palabras,
como si no llegaran a ningún lado.
Y eso da miedo
porque la fe
debería ser
estable.
Pero en un día de búsqueda
no la abandonaste.
Saliste a buscar
la misma cosa.
La pregunta no es lo opuesto a la fe.
Es parte de ella.
