Un sentimiento grande
Te levantaste de mañana,
e hiciste lo que había que hacer.
Y no sentiste,
nada.
La fe suena,
como un sentimiento grande.
Y eso no estaba.
Entonces quizás ella tampoco.
Pero sin elevación,
sin certeza, sin plenitud.
Y aun así,
te levantaste.
El sentimiento no estaba.
El acto sí.
