Mil cosas
Un día común.
Te levantaste, viajaste, volviste.
Nada especial.
Un día sin titulares.
Y a fin de cuentas
cuando se hace el resumen
queda anotado como:
no pasó nada.
Solo que para esa nada,
trabajó todo el día:
el cuerpo, la casa, el camino.
Mil cosas funcionaron.
No es que no pasó nada.
Es que no lo vimos.
