Palabras sin destinatario
Cuando algo sale bien
hay palabras rápidas:
suerte. Casualidad. Se dio así.
Palabras sin destinatario.
Y quizás no es casualidad:
la suerte no exige nada.
Se toma,
y se sigue adelante.
¿Y gracias?
Gracias es distinto.
No se puede decir
sin alguien.
La suerte es cosa de uno.
El gracias es cosa de dos.
