Herramientas de después
"Tendría que haber llamado."
"Tendría que haber notado."
"Tendría que haber sabido."
Y vuelve de noche.
Y cada frase así,
suena como una prueba.
De que no estuviste ahí,
lo bastante bien.
Pero esta culpa juzga,
a quien eras entonces,
con herramientas que recibiste,
recién después.
Te juzgan hoy,
por lo que entonces no sabías.
