Las otras veces
Cuentas las veces
que perdiste la paciencia.
Y no cuentas
las otras.
Y cada una se graba
más profundo.
Hasta que solo queda
quien no lo logró.
Pero lo que dolió se graba,
y lo que estuvo bien
simplemente pasó.
Sin dejar huella.
Un niño no recuerda momentos.
Recuerda quién volvió.
