Cosas grises
Pedir un turno.
Responder un mensaje.
Levantarte mañana temprano,
sin saber para qué.
Desde afuera son cosas,
pequeñas y grises.
Y no parece que haya en ellas,
ninguna esperanza.
Pero cada una de ellas,
es una apuesta callada.
A que hay,
continuación.
No hace falta una gran fe.
Un turno alcanza.
