No contaron
Él no dijo nada terrible.
No gritó.
No menospreció.
Una frase pequeña, y todos siguieron adelante.
Y eso se quedó.
Toda una noche,
por una sola frase.
"Seguro el problema es tuyo."
Solo que no fue la frase lo que dolió.
Él habló, todos asintieron,
y siguieron adelante.
Simplemente no te contaron.
No fueron las palabras.
Dolió que no te contaran.
