La quinta vez
La dificultad no es empezar.
Es empezar,
por quinta vez.
Después de que ya fue.
Porque en la primera hay entusiasmo.
Y en la quinta ya hay historia.
Y ya hay familiaridad,
con quien no continúa.
Pero las cuatro veces anteriores,
no fueron una prueba en tu contra.
Fueron la forma en que aprendiste,
dónde exactamente se rompe.
En la quinta vez sabes cosas,
que es imposible saber en la primera.
