Un pedido
Hay un pedido,
que vive en ti hace tiempo.
Y en el rezo,
justo ese se saltea.
Porque pedirlo en voz alta,
es arriesgarlo.
Y si la respuesta es no —
no hay adónde volver.
Pero los pedidos de alrededor,
no lo esconden.
Quien te escucha,
lo escucha también a él.
También lo que no se dijo,
se escucha.
