Entre una cosa y otra
En medio del día
entre una cosa y otra,
me salió una frase:
«Señor del mundo, ayuda».
Y enseguida después
el comentario de adentro:
eso no es rezar.
Así no se reza.
Pero una frase así,
sin preparación y sin sidur,
no viene de la boca.
Viene del corazón.
Tres palabras en medio del día
también son oración.
