Sin arreglar nada
Te ofrecen soluciones.
Te recuerdan lo bueno.
Intentan cambiarte,
la cabeza.
Y eso solo empeora.
Porque si todos corren a arreglar,
parece que aquí hay,
algo roto.
Pero no huyen de ti.
Huyen de su propia,
impotencia,
frente a ti.
A veces basta sentarse.
Sin arreglar nada.
