Siempre habla del mañana
Todavía no pasó nada.
Pero en la cabeza ya pasó:
la conversación, la respuesta,
y lo que vendría después.
Y luchas contra eso ahora,
con toda la fuerza.
Como si ya estuviera aquí,
y ya fuera tarde.
Pero el miedo casi nunca habla del ahora.
Siempre habla del mañana.
Y frente al mañana,
todavía no hay nada.
Cansa como si fuera real.
Solo que sin la cosa.
