Una vez al año, en voz alta
Todo el año lo logras,
no pensar en eso.
Y entonces llega una frase,
que se lee en voz alta.
Quién vivirá,
y quién morirá.
Y de pronto está aquí,
no como una idea lejana, sino como palabras reales.
Y después cierran el libro,
y vuelven a vivir,
como si no hubieran oído.
Porque no se puede de otra manera.
Una vez al año está permitido tener miedo de esto en voz alta.
No es debilidad. Es honestidad.
