Un cuarto cerrado
La gente te aprecia.
Lo dicen en voz alta.
Y te llega,
a través de una pantalla.
Porque una parte tuya sabe,
que conocen una versión,
sin esa única cosa.
Y cada elogio se frena ahí.
Pero no es un disfraz.
Hay en ti un cuarto,
cuya puerta quedó,
cerrada.
Un cuarto cerrado mucho tiempo,
empieza a sentirse como la casa.
